Nvidia lo hizo de nuevo. La tecnológica estadounidense, líder mundial en infraestructura para Inteligencia Artificial (IA), presentó sus resultados financieros del tercer trimestre de 2025, logrando superar —una vez más— todas las proyecciones del mercado y disipando temporalmente las crecientes dudas sobre una posible burbuja especulativa en el sector tecnológico.
Los inversionistas estaban expectantes. En las semanas previas, varios analistas habían advertido sobre el riesgo de sobrevaloración de las empresas enfocadas en IA, considerando las fuertes alzas que han experimentado en los últimos dos años. Nvidia, que recientemente se convirtió en la primera compañía en alcanzar los US$5 billones en capitalización bursátil, estaba al centro del debate.
Sin embargo, la publicación de sus nuevos resultados no solo superó las preocupaciones, sino que reafirmó la extraordinaria tracción que mantiene la demanda global por sus chips, sistemas avanzados y plataformas para entrenamiento de modelos de IA.
Durante el tercer trimestre fiscal 2025, Nvidia reportó:
Un incremento del 62% respecto al mismo periodo del año anterior. La cifra superó ampliamente las expectativas de los analistas, quienes pronosticaban ingresos cercanos a los US$55.500 millones.
Esto representa un crecimiento de 65% interanual, impulsado por la consolidación de su negocio de centros de datos y sus sistemas para IA generativa.
Este indicador fue nuevamente superior al consenso de Wall Street, reafirmando la capacidad de la empresa de convertir ventas en rentabilidad neta en niveles inéditos para el sector.
Más allá de los resultados, lo que realmente sorprendió al mercado fue la guía que entregó la empresa para el próximo trimestre. Nvidia anticipó ingresos aproximados de:
Esto supera ampliamente las expectativas del mercado, que rondaban los US$62.000 millones. Algunas firmas de inversión incluso estimaban cifras más agresivas, entre US$70.000 y US$75.000 millones, pero la guía oficial fue suficiente para impulsar las acciones de la empresa cerca de un 4% en operaciones posteriores al cierre.
Uno de los puntos más esperados era la declaración del CEO de Nvidia, Jensen Huang, respecto a las crecientes preocupaciones por una posible burbuja de IA.
Durante la conferencia con inversionistas, Huang fue categórico:
Según el ejecutivo, el crecimiento del mercado está respaldado por:
Huang argumentó que la compañía no está capturando un “hype”, sino participando de una transformación industrial de largo plazo, comparable solo con el nacimiento de Internet o la electrificación.
Esa claridad ayudó a calmar los temores del mercado y generó un rebote positivo inmediato en la acción.
Los resultados confirman que Nvidia sigue liderando —por una distancia abrumadora— la carrera global por dominar la infraestructura de IA.
El 85% de los ingresos proviene del negocio de centros de datos, impulsado por:
Los ingresos por sistemas de conducción autónoma crecieron dos dígitos, impulsados por su alianza con BYD y otras automotrices.
Aunque ya no es el motor del crecimiento, el área de videojuegos sigue generando ingresos robustos, gracias a la adopción de tecnologías RTX y la venta de GPUs de gama alta.
El desempeño de Nvidia no solo afecta a su sector; es un indicador clave del apetito de riesgo global.
Para muchos inversionistas institucionales, los resultados de Nvidia funcionaron como una señal clara de que la revolución de la IA no ha perdido impulso.
La tecnológica vuelve a demostrar que no solo domina la carrera de la IA, sino que está marcando el ritmo de una transformación industrial global sin precedentes.
Con ingresos récord, márgenes históricos, demanda sostenida y un CEO confiado en la solidez del sector, Nvidia cierra un trimestre que podría convertirse en un nuevo punto de inflexión para todo el mercado tecnológico.
La pregunta ahora no es si la IA está creciendo, sino qué tan rápido seguirá expandiéndose y si alguna compañía logrará acercarse a la posición dominante de Nvidia.
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